La causa de los pechos tubulares
El origen de una mama tubular se sitúa durante los años de crecimiento de la niña a mujer, cuando, debido a una alteración genética, el tejido que cubre la glándula mamaria presenta una rigidez extrema. Por esta razón, no tiene la elasticidad necesaria para extenderse y crecer de forma armoniosa conforme al aumento progresivo de la glándula interna. Mientras que la glándula mamaria continúa incrementando su tamaño durante la etapa de la adolescencia, no hay suficiente piel para cubrirla adecuadamente. Y en ese punto es cuando se puede hacer necesaria una operación de mamas tuberosas.
Con esta anomalía, la mama crece solo hacia delante asemejándose a un cono. Evoluciona directamente hacia la zona de la areola, sin expandirse y ni poder tomar una forma redondeada ya que está constreñida por el tejido que recubre la glándula.
Mamas tuberosas: antes y después
La operación de una mama tuberosa -antes y después- tiene unos resultados muy favorecedores. Las mamas caprinas, tubulares, constreñidas o con hernia areolar pasan de tener un aspecto rígido y estrecho a ser voluptuosas y redondeadas, «liberándose» y perdiendo esa forma cónica tan antiestética.
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Después |
Grados de mamas tuberosas
Existen diferentes grados de desarrollo en unas mamas tubesoras, como detallamos a continuación:
- El grado I se corresponde con más del 50% de los casos, y es el más leve. Se trata de un nivel bajo de tuberosidad donde la areola se halla desviada hacia abajo y hacia adentro, produciendo una caída de las mamas.
- El grado II, que se encuentra en algo más de un 25% de los casos, se caracteriza por una areola extremadamente grande y que mira hacia abajo, con una mamas muy afectadas por el constreñimiento.
- Por último, el grado III se produce en menos del 25% de las pacientes con esta anomalía. Pero en ello la base mamaria está muy retraida y el pecho tiene una proyección muy alargada hacia delante.
Mamas tuberosas en Barcelona
La Dra. Grande y su equipo son especialistas en mamas tuberosas en Barcelona. Tanto adolescentes como mujeres adultas han acudido a nuestros centros de Barcelona a operarse de pechos tubulares. En muchas ocasiones, además, empleamos técnicas complementarias para un óptimo resultado.
Por ejemplo, en muchas ocasiones las mamas son asimétricas aparte de tuberosas. Esto hace que cada mama requiera un tratamiento diferente. De hecho, es muy común que una esté más caída que la otra, circunstancias donde el expertise de nuestro equipo de profesionales médicos es fundamental a la hora de solucionar esos casos tan complejos en quirófano.
Operación de mamas tuberosas: la técnica
Es muy importante que su cirujano elija la técnica quirúrgica y el implante más adecuado para ti. Esto es algo de vital importancia, ya que cada persona es única y diferente. Todo influye: el tamaño y tipo de prótesis, tu constitución física, el estado de tu musculatura, el grosor y la elasticidad de la piel, etc.
Si se trata de una corrección muy leve, puede subsanarse con un implante, sin necesidad de otras técnicas e incisiones que se necesitarían en grados más elevados. En dichos casos (los más graves), sí se procede a una remodelación glandular completa.
Dicha remodelación empieza con la reducción del diámetro de la areola y finaliza con unos cortes radiales o paralelos. Así es como se logra la distensión cutánea, y la consecuente redistribución correcta de la glándula.
Introducción de prótesis
En la mayoría de los casos, el procedimiento finaliza con la implantación de una prótesis, que probablemente será anatómica, ya que además de incrementar el volumen de la mama ayuda a su remodelación, sobre todo en el polo inferior.
La operación de mamas tuberosas en Barcelona
Cuando se acerque el día de tu intervención de mamas tuberosas en Barcelona es muy posible que estés nerviosa. Pero el mejor consejo que te podemos dar en ese sentido es que descanses todo lo que puedas la noche anterior. Una vez efectuado el ingreso en el centro hospitalario, te entregarán ropa interior aséptica y el cirujano dibujará en tu cuerpo unas líneas que servirán de guías para la intervención quirúrgica, que se realizaá con anestesia general. Y cuando despiertes, te habrán colocado un brassier o sostén postquirúrgico.
El postoperatorio de las mamas tuberosas
La noche después de la cirugía quedarás ingresada en el hospital mientras tu cuerpo se va adaptando a cada mama tubular corregida. Al día siguiente, si tu médico lo autoriza, podrás levantarte y marcharte a casa, aunque siempre guardando una serie de precauciones.
Durante los siguientes siete días irás sintiéndote cada vez con más fuerzas. Con el paso de los días la recuperación se hará cada vez más evidente, y, con toda probabilidad, cuando pase esa primera semana ya te sentirá con ánimo suficiente para volver a tus ocupaciones normales.
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