La lactancia materna reduce el riesgo de padecer cáncer de mama

La lactancia materna reduce el riesgo de padecer cáncer de mama

La lactancia materna reduce el riesgo de padecer cáncer de mama

Según informa el recocido portal Breastcancer.org, dar el pecho conlleva una reducción del riesgo de desarrollar algunos tipos de cáncer de mama.

Concretamente, los estudios muestran que la lactancia ofrece una protección especialmente notable frente a los cánceres de mama negativos para receptores de hormonas, que suelen ser más agresivos y con menos opciones de tratamiento.

También se ha observado un efecto protector frente al cáncer de mama positivo para HER2 y, en menor medida, frente al triple negativo, aunque en este último caso se esperan más investigaciones al respecto.

Cómo la lactancia influye en el riesgo

Durante el embarazo y la lactancia, las células mamarias sufren cambios que las hacen más maduras y, por tanto, menos propensas a volverse cancerosas. Además, la lactancia reduce la inflamación que se produce cuando el tejido mamario se prepara para producir leche y luego no se utiliza, un proceso que podría aumentar el riesgo de ciertos subtipos de cáncer.

También se sabe que, mientras se amamanta, muchas mujeres no menstrúan o lo hacen con menos frecuencia, lo que mantiene más bajos los niveles de estrógeno y progesterona, hormonas relacionadas con el cáncer de mama positivo para receptores hormonales.

BRCA1: estadísticas muy alentadoras

En el caso de las mujeres con mutación en el gen BRCA1, amamantar durante más de un año puede reducir entre un 22% y un 50% el riesgo de cáncer de mama, mientras que en portadoras de mutación BRCA2 no se ha visto un efecto protector claro.

Otros factores POSITIVOS DE la lactancia

Como valor añadido, durante esta etapa hay una mayor eliminación de los fluidos, y ello comporta la excreción de carcinógenos. Asimismo, la producción constante de leche disminuye las posibilidades de que la glándula funcione de forma anormal.

Además, una mujer que da el pecho suele seguir una alimentación más cuidada y más saludable, y eso siempre es positivo. En definitiva, y conforme al Código Europeo contra el Cáncer, se estima que por cada 12 meses de lactancia natural se minimiza el riesgo de padecer cáncer de mama un 4%.

Cuanto más tiempo, menor riesgo

Los expertos señalan que los beneficios se notan sobre todo si se ha amamantado al menos 12 meses, aunque incluso tres meses de lactancia se han relacionado con un diagnóstico de cáncer de mama más tardío. En general, cuanto más tiempo se da de mamar, mayor es la reducción del riesgo.

No obstante, no todas las mujeres pueden o desean amamantar, y eso no significa que estén condenadas a un mayor riesgo.

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